Introducción
Ustedes probablemente entrarán al restaurante a través de la fachada barroca de la Casa del Juzgado, pero además hay otras dos entradas por descubrir). Una pequeña parte de este histórico edificio es todavía la sede del Juzgado de Paz, aunque la mayoría pertenece ahora a propiedad privada y se distribuye entre el restaurante y algunas habitaciones del Hotel La Casa del Califa.

Se trata de un edificio protegido que fue construido en un lugar estratégico cercano a la principal puerta de entrada a Vejer (El Arco de la Villa) y divisando a su vez el valle. El camino originario a Vejer, cuyos orígenes pueden ser romanos e incluso fenicios, llega los pies de los muros del jardín. Comerciantes e invasores utilizaban esta ruta estratégica hasta incluso mediada la década de 1930 cuando el Ejército Nacional utilizó el edificio como alojamiento para los soldados y cuadras para sus caballos. El Río Barbate está a sólo 15 minutos andando desde aquí y hasta principios del siglo XX era el medio principal para transportar personas y bienes.

Época Musulmana
Los musulmanes fueron la cultura dominante en Vejer desde el año 711 hasta 1264, pero continuaron jugando un papel muy importante en la historia de Vejer hasta finales del siglo XV y principios del XVI. Sabemos que había un edifico mucho más antiguo en este mismo lugar y que el último tramo de escaleras cavadas en la roca y el aljibe (palabra árabe que significa “bien” o “depósito”) son al menos de la época musulmana. Tómense un tiempo para visitar el interior del aljibe. Tradicionalmente se usaba como depósito del agua que se filtraba por el interior del edifico y quizás de los edificios contiguos. Probablemente data de los siglos XI y XII o incluso de época anterior. Vejer se abastecía casi exclusivamente de los aljibes, casi todas las casas de la parte antigua tienen uno, y se encuentran siete entre el Hotel y el Restaurante, dos de ellos todavía en uso.

Era Cristiana
El edificio actual fue construido por la diócesis local a finales del siglo XV y principios del siglo XVI como almacén de grano y despachos administrativos y fue inaugurado en 1527. Era aquí donde los tenderos, granjeros y comerciantes concertaban casi todos los cereales que se producían en la zona, la lana y demás productos agrícolas para que la Iglesia se encargara de su pesaje, embalaje y determinara el precio antes de ser llevado al mercado. La producción entraba y salía de Vejer a través del jardín y se almacenaba en tres estancias diferentes en el interior del edificio. Hoy las tres estancias albergan por separado el bar, el comedor (El Templo) y la cocina.

Mirando desde el jardín hacia arriba ustedes verán que el piso superior se añadió en los años 1960. El piso inmediatamente inferior está al nivel de la entrada de la Plaza y contiene el Juzgado de Paz y la entrada al Restaurante. El piso inferior albergaba las oficinas de la diócesis local. Si alguna vez se alojan en las habitaciones “Sol” o “Limón” apreciarán que los techos son abovedados. Estas estancias fueron construidas en el proyecto inicial y probablemente fueron modificadas junto con la ornamentación de la fachada principal en el siglo XVII.

Junto a todos estos datos, en Vejer existe la creencia popular de que la Inquisición tenía su sede aquí. Mucha gente se refiere a este edificio incluso como “Casa de la Inquisición”, pero no hay ninguna evidencia que ratifique esta teoría.

La fachada principal pertenece al siglo XVII pero el edificio posiblemente sufrió daños durante el terremoto de 1775 y muchos elementos ornamentales habrán desaparecido. En 1785 la Diócesis inauguró la Cilla Nueva y el edificio fue vendido. Su historia desde entonces no es muy concreta. Hay referencias que dicen que fue usado como un matadero clandestino (las marcas negras en el tejado pueden ser huellas de la preparación de chorizos y morcillas). Sabemos poco sobre la Casa en esos años. Durante la Guerra Civil las Fuerzas Nacionales usaron la Casa como cuadras para los caballos y alojamiento para los soldados; en los trabajos de restauración de la Casa se eliminó un comedero en mal estado. La última persona que usó la Casa con motivos comerciales fue Juan Manzorro, quien tenía una carpintería en el segundo piso. Curiosamente, Juan es ahora el propietario de la Cilla Nueva, reconvertida ahora en una discoteca (Discoteca Bekkeh).

En la década de 1950 se sustituyó una gran ventana que había en la fachada al nivel de la calle por una puerta que es hoy la entrada a las oficinas del Juzgado de Paz.

Actualmente estamos a la espera de que se concedan fondos del gobierno autonómico para cubrir la restauración de la fachada, una de las señas de identidad más famosas de Vejer...

JS. MMII